Centro de Interpretación del Molino de Jado

El Diario Montañés, 23 de abril de 2010.

http://www.eldiariomontanes.es/prensa/20100423/sociedad/guia-para-salir/naturaleza-viva-centro-interpretacion-20100423.html

Fotografía El Diario Montañés

Desde hace varios siglos, en la costa trasmerana se ha utilizado la fuerza de las mareas para mover molinos, embalsando el agua con la pleamar y liberándola en la bajamar sobre los rodeznos de impulsión. Aunque sin duda las hubo más antiguas, estas instalaciones se extendieron por todas las rías de la costa cantábrica en el siglo XVII, con la introducción del cultivo de maíz. Sólo en el entorno de la bahía de Santoña se contabilizaban una veintena de ellos. Uno de ellos, el Molino de Jado ha sido recuperado.

El Molino de Jado, inaugurado en el año 2002, es un centro de interpretación y referencia de la ría de Argoños, que forma parte de la Reserva Natural de las Marismas de Santoña, Noja y Joyel. Sus contenidos giran alrededor de la naturaleza y la relación del ser humano con el medio, con cuatro secciones: Historia de la Navegación, el Molino, la Avifauna de las Marismas y la Pesca Tradicional. Este centro se ha convertido en poco tiempo en una referencia cultural de la comarca de Trasmiera que recibe cada año miles de visitantes. Los contenidos del centro de interpretación están dedicados por entero a mostrar la estrecha relación entre el entorno marismeño y marinero de la población de Argoños, que representa por antonomasia a los habitantes de todos los pueblos de la ribera de la marisma, con quienes se comparten las tradiciones de la economía mixta, a la vez agroganadera, pescadora y mariscadora. Desde las diferentes artes de pesca y marisqueo hasta la creación de un ingenio capaz de aprovechar la energía de las mareas para moler el grano, el centro recoge un rico patrimonio etnográfico que muestra cómo a través de los siglos la gente ha ido aprendiendo a aprovechar mejor las riquezas del entorno, pasando su sabiduría de generación en generación, desde tiempos ancestrales hasta la actualidad. Desde 2007, el centro de interpretación ha incorporado una nueva áreas de contenidos, con una exposición permanente hasta la historia de la navegación a través de los tiempos. De este modo se consigue enriquecer los contenidos del Molino de Mareas, haciéndolo aún más didáctico, más atractivo, ilustrando un aspecto de la cultura de ribera que resulta muy cercana a la sensibilidad argoñesa.
El molino
Las mareas del Cantábrico son muy acusadas y llegan a alcanzar desniveles de hasta cinco metros entre la bajamar y la pleamar. Mediante un sistema de compuertas, presas y dispositivos hidráulicos, se desarrolló en la Alta Edad Media el sistema que les permitía aprovechar el movimiento mareal para hacer funcionar el molino.
En el siglo XVII llegaron a contabilizarse más de treinta de estas instalaciones en toda la costa de Cantabria, pero prácticamente todos están desaparecidos, muy deteriorados o en desuso. El mecanismo del Molino de Jadeo ha sido completamente reconstruido para mostrar su funcionamiento.
Pesca y marisquero
La marisma es un hervidero de vida en el que se desarrolla una gran riqueza faunística. Son muy abundantes diversas especies de peces, cefalópodos y moluscos, que sustentan la actividad de la pesca artesanal. El centro de interpretación recoge las más significativas de estas especies y las artes de pesca tradicionalmente utilizadas en Argoños.
Avifauna
La presencia de una excepcional avifauna es de las características más destacadas de la Reserva Natural, en la que es posible observar, en diferentes épocas del año unas 60 especies diferentes. En las épocas migratorias, sobre todo en otoño e invierno, llegan a reunirse en la Reserva más 20.000 ejemplares de aves de las más variadas especies, y es entonces el momento más adecuado de todo el año para disfrutar su observación.
Navegación
Al conquistar el mar, los pueblos de la antigüedad encontraban una vía para expandirse, comunicarse con otros pueblos, pescar y comerciar. Los barcos responden a la tecnología disponible y a la disponible y a las condiciones de cada momento. Así, los pueblos mediterráneos tenían barcos adecuados para comerciar y guerrear en aguas tranquilas; los países nórdicos desarrollaron barcos resistentes y con mucha capacidad de carga, y los españoles y portugueses necesitaron barcos muy grandes y fuertes como consecuencia de los descubrimientos del siglo XVI. En el siglo XIX, el vapor comienza a imponerse a la vela y los barcos empiezan a construirse con hierro y acero.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s